martes, 2 de febrero de 2021

Duermevelas y vigilancias. Día 2. Teresa se rompe

Teresa se rompió. Tres faltas de atención un mismo día detectadas rápidamente. Con toda naturalidad, en el calendario apareció su última semana. No supo desembarcarse de la imagen de la madera colgada en la pared y, desde entonces, entendió que no era su mundo. 

La humanidad se defendió de la inteligencia artificial creando una anti-inteligencia en forma de depósito de identidades. Fija e inamovible. Memoria permanente capaz de repetirse cíclicamente, casi mes a mes. Lo que no cuadraba, debía ser borrado de la imagen. 

Llegó el mensaje puntualmente, como cada domingo en las tres horas destinadas para que cada uno esté consigo mismo en la soledad. Esas tres horas previas a deshacerse de sí mismo. Teresa lo recibió como todos. Sin sobresaltos, sin sorpresa. Formaba parte del mundo con el que había pactado la humanidad entera una apacible calma. Su compromiso era firme. Dentro de un mes sería repuesta por otra Teresa a quien no conocía y que continuaría en su lugar. Todo estaba pensado y calculado. Incluso estos errores se podían anticipar. 

Teresa cometió su segundo error y quiso esconderlo cuando un cuadro avisó de que había sido visto más del tiempo establecido. Se detuvo excesivamente en los detalles, los comparaba moviendo los ojos de un sitio a otro. El cuadro notó que buscaba algo en él y dio aviso rápidamente para que la No Inteligencia hiciera lo que sabe hacer. 

Teresa se fijó por primera vez en su espalda. En la suya propia. Se preguntó qué verían de ella quienes la miraban por detrás. Cómo sería su ropa, su cuerpo. Después se dividió junto con el mundo dibujado, entre lo de dentro y lo de fuera, entre el marrón y el azul claro, entre la pared plana y las minúsculas olas del mar que agitaban todo suavemente. Por último, se sintetizó y envolvió imaginándose como las cortinas de dentro que se movían con el aire de fuera, sin saber si seguir dentro o bailar fuera. Y la escena cayó en el vacío porque no había más rostro que el suyo. Odió por un segundo insuficiente y placentero la tierra que pisaba, para mojarse con el tiempo. Quiso refugiarse en su instante y perderse en él. Llegó tarde, quedó a la intemperie encerrada en su hora. Tocaba cambiar de actividad. 

Aquel día fue demasiado intenso. No estaba preparada para tanto sobresalto. 



lunes, 1 de febrero de 2021

Duermevelas y vigilancias. Día 1. El mundo.

El mundo ha sido finalmente atado y domesticado. Nadie huye ya de sí mismo. Las personas viven en casas de horarios regulados, con entornos apacibles y cercanos. Nada está más allá de una hora y nada escapa al control. Atrás quedaron tiempos dispersos en instantes, milésimas, segundos o minutos. Solo se marcan las horas con sus ceros. Lo demás, si hay algo y si fue importante, da igual, resulta indiferente.  

Las personas quedan atadas a una actividad cada hora y se mantienen en ella. Por ridículo que parezca. Se busca la esencia. Solo una y única actividad se puede ejercer. De modo que todos saben qué hacer, cómo y cuándo desde las seis, cuando todos se levantan y dedican ya su primera hora a despertar. El dominio que se ejerce sobre todo ha expulsado las preocupaciones y las sorpresas. Lo ancestral cotidiano y su rutina cargante se esfumó cuando llegó la vacuna.

La agenda se reduce a 16 acciones diarias y 8 periodos de cama o sueño. Cada persona conoce lo que sucederá en su próximo mes con exactitud. Al terminar una semana se carga la siguiente en la agenda. Se borrará todo lo demás. Ahí está todo su universo, a una hora de distancia y un mes de proximidad. Todo, absolutamente todo, queda bien programado y controlado. 

Se acabaron aquellas absurdas dedicaciones ancestrales. Las hacen unos dispositivos situados estratégicamente, especializados en una única tarea, sea la que sea. Realmente dos, eso que hacen y comunicarse entre sí para seguir controlando todo.

Se come una vez, durante una hora. Las personas se asean también durante el mismo tiempo. Deslazarse para ir o venir, son dos. Los nueve periodos restantes se equilibran en tres idénticas partes. Tres horas de trabajo, tres de hogar y tres de estar consigo mismo. Ya solo queda sentarse a despojarse de las propias pasiones que se hayan podido pegar en la jornada. Durante una hora, con técnicas especializadas y todo tipo de artes, se vacían y se vuelve al punto de partida. La última se desgasta queriendo dormir sin sueños.

Evidentemente, los niños y los jóvenes son incapaces de asumirlo. Durante años dieron muchos problemas hasta que se pudo encontrar la solución. Las tres horas consigo mismos, que lejos de pacificarlos los destruía, están encerrados en espacios amplios lejos de la mirada de los adultos y entre máquinas dedicadas a entretenerlos. En las tres horas de trabajo, lo suyo es aprender su oficio y lugar, leer un libro a la semana adaptado a su nivel y responder correctamente baterías de preguntas.

Nadie sabe, ni quiere saber, qué hay más allá de una hora de camino o un mes de vida. Todo se ve y es transparente. Los secretos carecen de sentido. En estos nuevos pueblos al descubierto se desconoce la rutina, se obvia el control. Ni siquiera se aceptan las cosas como son. Se fluye ordenadamente. Consiguieron, no se sabe bien cómo, sacar la indigente humanidad del siglo anterior de cualquier sobresalto, se dio el salto último y definitivo a la vida como deber y la tecnología volcó toda su capacidad en realizar este antiguo anhelo. Ahora, ya cumplido, todos descansan en paz.  

Teresa vio colgada una mesa en la pared hasta descuadrarse. Miró con tanta atención que deseó volver al mismo lugar al siguiente día, según su programación. En la tarde, en el vaciamiento silencioso de sí misma, comenzó a dibujar su recuerdo. Allí quedó. No supo salir por ninguna esquina de su redondez paradisíaca. 

¿Mañana más?



domingo, 31 de enero de 2021

Las personas que no buscan victoria

Balance del primer mes de este blog: resultados paupérrimos. En el anterior tenía el mismo número de vistas al día que en este en treinta. Estoy orgulloso de mí mismo. Aquí todo funciona abichan-abichan. Está cumpliendo su objetivo para mí. Sobradamente. Más libertad que otra cosa. A este ritmo, en breve hablaré de lo que me plazca. Me hago las siguientes preguntas a la hora de escribir: ¿Nos autocensuramos? ¿Escribir es agradar? ¿Cultivamos más exterioridad que interioridad? ¿Hacia dónde miramos y de dónde salen las palabras? ¿El impacto se mide en "newtons" o "pascales" o "corazones" o "comentarios? Pienso muchas veces que la realidad planteada como planicie uniforme dista mucho de la auténtica verdad. Una última pregunta: ¿Tenemos algo que decir realmente valioso como para escribirlo? ¿De verdad? 

Encuentro muchas resistencias, también en mí mismo, para decir lo que pienso abiertamente. Si es que pienso. Así de claro, así sin más. Además, respecto a los temas que me interesan. Y, como confesión final de mes, la deuda que tengo con las palabras prestadas de aquí, de allá, de esta conversación, de esta lectura, de este texto o de aquel diálogo son enormes. Si algo tengo claro en mi cuarta década es que no soy inventor de mi propia lengua. Puedo, como mucho, poner un guardián en su puerta en posición de paréntesis, llave en mano. ¡Como mucho! ¡Como mucho!

Hay personas que no buscan victoria, ni ganar, ni quedar por encima, ni conquistar, ni nada por el estilo. Si hablan así, es por contaminación de un lenguaje que les es ajeno vitalmente. Lo suyo es "hacer el bien", nada más. Don Bosco, san Juan Bosco es alguien así. Capaz de arrodillarse sin orgullo ante lo humano y lo divino, de servir al prójimo y a Dios. En la lista de los santos, que tan bien conoce, cultiva y comunica el amigo Antonio Moreno, hay innumerables testigos. Nos hacen bien incluso con su ausencia. Nos dejan claro que es posible vivir de otro modo. Nos transmiten esperanza en un tiempo que da vueltas sobre su desesperación sin dar el salto definitivo y el compromiso definitivo más allá de sí mismo, su instante y su dureza. 

Insistir en la diferencia entre santos canonizados y sin canonizar no lleva a ningún lado. Claro que habrá santos que han pasado tan humildemente que habrán sido hasta olvidados. Los canonizados son motivo de encuentro, de profundización en la vida, de seguimiento de Jesús. 

Quiero aprender a escribir sin "pero", mostrar matices de otro modo. No me resulta sencillo. Estoy muy acostumbrado. Tomar conciencia de cómo se escribe es importante para hablar mejor también. Son coletillas, formas incrustadas. Solo eso, modos y maneras que pueden mejorarse y un camino en el que seguir aprendiendo. Existieron unas personas sabias que, simplemente sustituyendo el "o" por el "y", descubrieron casi un universo nuevo, mucho más fecundo y más encaminado hacia la paz. 

El domingo por la tarde-noche suele ser para preparar muchas cosas que comienzan el mismo lunes a primera hora. No me puedo programar peor. Por cierto, ahora que hablo de programación, voy a programar la semana en el calendario.

Ya tengo el primer regalo de mi cumpleaños. Sé que son dos libros de diferente tamaño envueltos juntos y de tapa blanda. Estoy despistado completamente. mi mujer de cabecera me ha prohibido terminantemente abrirlo antes del día D a la hora H. Tenerlos ya son cosas del confinamiento. Me ha llegado aunque no podremos celebrarlo, salvo en familia reducida y sin amigos. Aquí no se acepta a nadie más. No está permitido pasar del umbral salvo para cuidar o trabajar. ¡Nada de ocio ni diversión! ¡Muchas familias es lo que hacen todos los días! Hemos sido muy cautelosos desde el inicio y, a pesar del cansancio y hartazgo, ahí seguimos con el mismo criterio. Casi, casi, casi igual que los gobiernos. 

Escribí un artículo, allá por abril, sobre la vuelta a la normalidad. Varias personas en ese tiempo me habían dicho que no querían lo de antes, que mejor algo nuevo. Supongo que con lo nuevo que habían descubierto forzados por el encerramiento. Tuvo sus momentos de euforia colectiva y sacrificios esperanzadores. Las semanas siguientes la pregunta ya era otra: qué quedará de todo esto. La duda hace pensar que la historia no siempre es lineal, ni avanza, ni mejora. Quien más, quien menos daría mucho, que no tiene, por volver a lo de antes. Sobre todo con quien antes. Ni se vende, ni se compra. 

Voy adelantando algo que tristemente pienso: necesitaremos protocolos para desconfinar los hábitos adquiridos. Y ojalá no se establezcan en función del consumo. Aunque la situación económica y emocional golpeará discriminadamente. 

Nos perdemos en palabras. Creemos que hablar nuevos lenguajes es cambiar lo que tenemos por otras cosas. Terminamos sin saber qué decimos. Las metáforas han sustituido tanto el objeto real por el imaginario que ya no hay objeto real, todo queda en evanescencia, burbujas y pompas. En lugar de ser claros, transparentes, saber qué decimos. Sobre todo, no traicionar las grandes palabras que hemos heredado. 

LECTURAS

  • Estaría bien que algún lector dejara en comentarios alguna recomendación sugerente. Que llevo 30 días dándole caña al asunto. Y este es el 31. Por pedir, que no quede. 

  • SOLIVIOV, Vladímir, La justificación del bien. Ensayo de filosofía moral, SÍGUEME. Es grande y se lee con agilidad. No asuste a nadie. Salvo por lo que dice. Me quedo con la estructura sobre lo inferior, lo igual y lo superior. Muy interesante la conexión entre religiosidad y pudor. Lo fundamental, a mi entender, los apuntes sobre el sobrecogimiento. Tarea iniciada por otros que, en esta obra, llega a un punto culmen. Hay varias obras traducidas de este autor recientemente. Con una no he podido, casi desde el inicio. Está por ahí. 
  • ROUSSEAU, Jean-Jacques, Emilio o De la educación, ALIANZA. Desde que me enteré de lo que hizo con sus hijos, su sonrisa me parece insoportable. Lo leo con dificultad. Lo descubrí leyendo otro libro. La noche antes de darme una paliza en coche bajando a Murcia de mañana y regresando de tarde. Aquí, el amigo del buen salvaje fue un buen salvaje. De un lado para otro para ganarse la vida y, cuando lo logró, despreciando casi todo. 

NOTAS

  • San Juan Bosco es un crack. Quien diga que "fue", no se ha enterado de la película. Miles de salesianos por todo el mundo dan testimonio de su fecundidad. Y todo para que nadie se quede con él y vaya a lo importante. 
  • Quien está mal, empeora la situación. Normalmente es así. Además, piensa que la culpa de todo es de otros.
  • Entre estoicismo y escepticismo, prefiero los segundos. Aunque mi lectura de ambos no corresponde con lo que hoy se dice de ellos. Y cada vez menos. El estoicismo barato que se vende como "sé dueño de ti mismo", pero a la vez conjugado con el amor al otro, nada tiene de escepticismo ni de cristiano. ¿Qué le diría un estoico a una mujer que sufre por sacar a sus hijos adelante, cuando sus hijos dilapidan su trabajo? ¿Qué le diría a un padre que no tiene qué llevar a casa y llora por las noches en su cuarto? ¿Y a un enfermo terminal o su familia? Las falsas filosofías no soportan ni dos preguntas concretas seguidas. Todo son bla, bla, blasfemias contra la humanidad o contra Dios. Los escépticos al menos saben algo de la libertad y de sus sufrimientos y los llaman por su nombre.  
  • He leído hoy que la represión del nacionalcatolicismo ha sido sustituida por el feminismo. La barbarie no tiene criterio ni prudencia. 
  • Avanzan nuevos proyectos para el curso. Sin descanso. Cualquier cosa menos repetirse en lo inesencial. Quien no me conozca pensará que soy hiperactivo o algo así, y nada más lejos de la realidad. Tengo que vencerme a mí mismo continuamente para dar este tipo de pasos. Estoy muy satisfecho con mi carácter introvertido y doméstico, opuesto a masas. Cada día me gusta más estar en esos rincones pacíficos del hogar o en clases abiertas con mis alumnos. 
  • En este post no hay ningún "pero". Puedes poner los que quieras. Te animo a ello. Todos los que quieras. 
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Ya os digo yo que la pandemia ha afectado mucho a muchas personas. La gente está fatal. Algunos, que ya andábamos cojeando de lo nuestro, no podemos culparla de todo. 






sábado, 30 de enero de 2021

Relación profesor-alumno

Solo quedan dos días de enero. Voy a dedicar este a algo intenso y mañana a otra cosa más liviana. El lunes empezaré el proyecto de febrero en este blog. Un mes dedicado a otro asunto. Con el mismo tono y despropósito. Si tengo fuerzas. 

Cuando pienso en la relación profesor-alumno, o leo sobre ello, considero que hacemos una abstracción imposible sin detenernos a contemplar lo que realmente es. Ni hay un profesor suelto por ahí, ni mucho menos un alumno aislable de todo lo demás. Si todo fuera así, con hablar de dos personas que se encuentran sería suficiente. Para esto y para todos. Sin embargo, no es así. 

Por otro lado, es una relación y comunicación mediada e interesada. De ahí que las dos personas cambien y adquieran un cierto rol que, si no se camina con cuidado, esconde la persona que ambos son. No es una relación "natural", sino desnaturalizada, por muchas herramientas psicológicas y evolutivas que se empleen. Está profesionalizada en ambas partes. Ni es espontánea, ni es gratuita. Tampoco es buscada por sí misma, como pudiera parecer en la antigüedad, sino obligada y obligatoria en general. 

Cuando hablamos de individuos, en realidad es puro espejismo. La relación profesor-alumno incluye la relación del profesor con el alumno en su historia y familia, con sus capacidades, con sus méritos. No de un profesor aislado, sino en el conjunto de un centro educativo y como parte de un claustro. El alumno, de su lado, se encuentra inmerso en una clase y otras relaciones, que decimos horizontales y vamos descubriendo que no lo son tanto. Pertenecen a dos grupos separados y bien reconocibles que interactúan entre sí diariamente. En esta relación, no se da de forma directa en encuentro entre claustro y clase, pero sí entre profesor individual y clase en su conjunto. De hecho, es la relación ordinaria, que para ser superada hacia una cierta individualización o personalización, se debe dejar de lado el posible encuentro entre el profesor y otros alumnos. Es decir, abandonar el espacio común y cotidiano para abrir otros momentos en el que reconocerse mutuamente. 

Sigamos haciendo más complejo el asunto, porque es lo que se vive todos los días. La información que interesa para este encuentro es la información y el conocimiento del alumno, en lo académico y en todo aquello que supere lo académico en relación con lo académico principalmente. O educativo, o escolar, como se quiera decir. Algo que no pasa de información y que, si pretende ser evaluable, será un problema. Pero se emite un juicio general sobre una persona a partir de datos que se consideran relevantes. La información sobre el profesor, como profesional, omite otras cuestiones. Insisto, la relación dominante es siempre una relación de carácter mediado por la transmisión de conocimiento y el aprendizaje, por el desarrollo en el conjunto aunque esto sea muy difuso y problemático de abordar. Lo que marca el punto de partida es su situación origen, socialmente establecida y controlada. Cada vez, dicho sea de paso, más controlada o burocratizada. Los registros, como esquemas, dan muestra de ello. Ninguna persona puede resumirse en cuatro líneas, pero tampoco un alumno puede ser sometido a semejante reducción. Los ejemplos que suelen ponerse sobre esto claman al cielo. Aunque muchos otros no se salgan de los límites establecidos. 

Consideraciones a parte, vista en gran medida la complejidad, es una relación con historia que precede a ambos de alguna manera. El profesor es superado por la historia en tanto que recibe una identidad, ha aprendido a gestionar un entorno complejo con unas herramientas puestas en marcha de modo casi empírico, según su carácter y su entorno. Es decir, ha aprendido a vivir como profesor diariamente comportándose de una manera. Unos de una, otros de otra. El alumno, por su parte, algo similar. Ha adquirido unos hábitos de comportamiento en el conjunto de la clase, en su día a día, también respecto de su tarea, que se van consolidando con los años y a los cuales responde con normalidad y cotidianeidad. Los hábitos no son zonas de confort, como las mentes cortoanalistas perciben, sino la formación de su personalidad y el ejercicio de su libertad. De esta manera, ambos se van cargando con su experiencia de prejuicios que proyectan de modo continuo. 

No ha terminado aquí el tema. Habría que hablar también del tiempo y el espacio. Por si fuera poco, este encuentro jamás se da fuera del instante concreto. Y no dará igual nunca que sea a primera que a última hora, ni siquiera estas horas siendo lunes, martes o viernes. Si son intermedias, siempre son encuentros después de otros encuentros, en cadena, o después de otras actividades. Respecto del espacio, lo dicho. Tenemos la impresión de cambio, en la mayor parte de las veces, solo los profesores que nos movemos. Ellos permanecen. Son como la sustancia respecto de nuestras accidentales clases. Entrando y saliendo. Ahora esto, luego lo otro. 

Creo, sinceramente, que el intento por humanizar la educación desvela a qué grado ha llegado el sistema educativo y cómo se entiende socialmente la educación respecto de las personas. La mayor parte de los implicados y no implicados lo define como "enseñanza". 

Ya he dicho antes que la educación, tal y como yo la comprendo, es antinatural, contranatura, exige y fuerza aquello que la humanidad de cada persona puede dar de sí. No la contemplo como un espontaneo crecimiento y me preocupa que se tiña de eso, para engañar y ocultar, la práctica docente y discente. Ahora bien, la relación entre el profesor y el alumno me parece el fundamento último y el más auténtico de toda la educación. De hecho, lo mejor que puedo decir de las cosas tal y como están es que es esta relación la que puede salvar al profesor y al alumno de cualquier forma y consideración de la educación como sistema de churros y producciones en masa. Bien centrado el foco, bien dichas las cosas fundamentales, la educación será en esta relación la única capaz de soportar la transformación digital sin sustituir la humanidad de cada persona. Queda dicho, por si acaso. Algunos todavía ni lo ven venir, aunque se dedican a hacer videos, dejar por escrito sus apuntes, crear documentos de ejercicios y actividades... 

El siglo XX destruyó parte de la humanidad, el siglo XXI va camino de ello con otras formas más sofisticadas y tecnología más hábil. Ahora bien, el encuentro con el rostro del otro es un imperativo y lo seguirá siendo. 

LECTURAS

  • JUAN SANTOS, José Fernando, Pregunta sin miedo sobre Dios. Dialogar con jóvenes del siglo XXI, PPC. Un poco de auto-comentario. No sé qué más decir. Son parte de algunas de mis clases con alumnos de Bachillerato. Su punto de partida, sus preguntas, mis comentarios. En la práctica de la conversación con jóvenes lo fundamental es tener algo que decirles a ellos. Porque cuando preguntan sinceramente, que nadie se engañe, preguntan siempre sobre ellos. Como es sábado, os dejo solo mi libro. Que ya he comentado muchos más. Si lo has leído, déjate un comentario abajo. 
NOTAS
  • Soy una persona de pocas fiestas y pocos encuentros sociales. Llevo muy mal los de cumplir, en los que se espera ser correcto, sin más. Sin embargo, hasta yo tengo ganas de salir por ahí y estar con gente. Mejor dicho, no con gente sino con amigos. Creo que la pandemia no me habrá cambiado tanto. Solo echo de menos personas cercanas. Todo lo demás, seguirá siendo un esfuerzo personal. Y vaya por delante que admiro a todas esas personas a las que los encuentros sociales no les cargan. Me parecen maravillosas. 
  • Ayer, después de leer este blog, me van a dejar el libro de "Filosofía ante el desánimo". Tengo dos únicos objetivos: saber qué dice de Levinas y proponerlo a mis alumnos en clase. De Levinas se habla mucho. 
  • El lunes pasaré frío. Me han cortado el pelo mis hijos y lo he rematado yo. Como para dejarles. La cara de la pequeña sigue siendo de sorpresa, incluso estando delante. Pone cara de miedo o de aberración. A mí me parece que no queda tan mal. Aunque si por mí fuera... Qué desastre soy para estas cosas. 
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Verano, hace unos tres año. El coronavirus ni se olía. La silla soportó el órdago o el enviste. Lo digo con conocimiento de causa y no es una información cualquiera. Tengo libro y subrayador. La sonrisa no refleja mi odio por la arena, el sudor pegajoso y el calor. Se está bien porque la familia disfruta. Poco más. Soy paciente. 



viernes, 29 de enero de 2021

Vamos a hacer esto

Mi hijo está aprendiendo a escribir el "uno". Dos palitos. Hay que dar las indicaciones cartesianamente. Sin embargo, a otras personas más capacitadas se les puede dar información más contundente y gruesa, en la que el "uno" sea una parte insignificante y en la que no haya que detenerse en absoluto. Ser capaz de entender esto es fundamental. Y en la transmisión rápida de ideas y su ejecución está la potencia y fortaleza de una institución para moverse ágilmente, para responder con eficacia y para adelantarse. Hacen falta buenas órdenes, que lleguen rápido y que no requieran mucha explicación. Pienso en transformaciones institucionales y este ejemplo me sirve para comprender lagunas, lentitudes, durezas y rigideces. 

Hoy he mostrado a mis alumnos qué importantes son las preguntas. A diferencia de otros profesores, la pregunta forma parte de mi explicación y de su aprendizaje. Hago preguntas para las que no tienen respuesta y se esfuerzan, razonan y buscan por dónde voy. Algunas tan abstractas, como ellos dicen, que solo si las traduzco en ejemplos concretos pueden hacerse con ellas.  Hay preguntas que nos superan. 

Un texto para una de las clases de hoy, leído con la superficialidad con la que se acostumbra a leer, impide su comprensión. Vuelvo otra vez con los reduccionismos y la falta de herramientas de interpretación empobrecedoras. Sencillamente: ¿Cuántas partes puedes reconocer en este texto? Pues ahí han estado un buen rato justificando sus cesuras. Nada, nada y nada. Los diez primeros intentos ni se aproximaban. Pero lo han tenido que leer varias veces y tenían que recordarlo más. Al final, otra pregunta: ¿Cuántos personajes, cuántos interlocutores? Ellos mismos han descubierto los tres momentos. Lo han visto. Los han leído por separado. Y, cuando ya estaban ahí delante de su inteligencia, han visto la estructura de conjunto y la relación entre la primera y la tercera parte. La segunda, como sentencia sobre lo que realmente importan, quedaba en el núcleo como corazón que daba vida arriba y abajo. 

El contraste, además, se percibe con claridad. Cinco elementos en el primer lugar, cinco en el segundo. El número era lo único que los relacionaba entre sí. Como dos tablas que suman diez. Todos ellos cumplidos. Sin que dé igual qué se cumple en esta vida. En un sentido negativo, en otro muy positivo. En el primero, de amplios horizontes, en el segundo despojados de todo menos de lo único importante, de lo que falta realmente a la vida para que sea eterna. Una palabra repetida da muestra de su hondura: Sígueme. 

Evidentemente, se trata del texto que aparece al final en la foto en grande. Un marco inconmensurable. Podéis leerlo. Si encontráis alguno de mis alumnos por ahí, ellos deberían ser capaces de explicar su estructura, personajes, densidad social y cultural, y su teología. Qué chavales. Siento enormemente no volver a ver a muchos en el aula hasta dentro de diez días. Es lo que tiene la semipresencialidad. 

LECTURAS

  • BARRADO, Pedro, Jesús de Nazaret, el Cristo de Dios, PPC. Ayer dije, y Cristina lo suscribió, que la Cristología debería ser fundamental para el cristiano. Qué menos que un buen libro sobre Jesús al año. Uno. Aquí os cito por dónde comenzar, como joven o como adulto. Con rigor, un panorama general de la situación que nos permita entrar en contacto con el Cristo desde la misma Biblia. Es la especialidad de Pedro, también bloguero en vidanuevadigital.org. Comprensible, sensato, hombre de comunión y fraternidad. Amigo de sus amigos, que dicen los jóvenes; amigo de Jesús. Personas así brillan no solo por su sabiduría y erudición, sino por la claridad y vitalidad con la que narran. 
  • BÖTTIGHEIMER, Christoph, ¿Cómo actúa Dios en el mundo? Reflexiones en el marco de la tensa relación entre teología y ciencias de la naturaleza, SÍGUEME. No me importa repetirme, y menos en este blog. Por lo que a mí respecta, el conflicto entre ciencia y religión es un enfrentamiento interesado contra la religión, que parte de su incomprensión. Un conflicto que empobrece la ciencia y la sitúa donde más fácil es que pierda su sentido y humanidad. El autor, mucho más prudente que yo, deja una vez más que la teología sea llevada fuera de sí al campo de lo científico, como pez fuera del agua, e intente unas líneas de diálogo imposibles fuera de su tradición y sabiduría. Este libro, aquí lo puedo decir abiertamente, me vuelve a desencantar. No es capaz de cuestionar la ciencia en sus sobrepretensiones, ni pedirle a la Teología que ame su propia pobreza y riqueza. Una vez más, pido a todo buen lector que lea aquello que le ayude a pensar y piense todo aquello que lee. 
  • CALVO CUBILLO, Quintín, Educación de la conciencia, PPC. Lo compré convencido del título y de lo fundamental que es este asunto. Una conciencia sin formación es mejor, en cualquier caso, que una conciencia deformada. Todo lo que hay que hacer para que la conciencia crezca es escucharla y obedecerla; escucharla sin contagios y obedecerla libremente. Pienso que no hay libertad fuera de la acción que nace de la conciencia personal. Y que no tiene nada que ver con hacer lo que me da la gana, que es precisamente la perdición y destrucción de toda escucha de la conciencia. La conciencia no dice sobre uno mismo, sino sobre uno mismo en la historia, con toda la repercusión que tiene en la historia y en otras personas, llamadas prójimos. Es más, la conciencia nos convierte a la actitud del prójimo. 
  • RUIZ, José Carlos, Filosofía ante el desánimo, DESTINO. No lo he leído, pero lo había visto por ahí. Hoy he escuchado en la radio una entrevista al autor. Hablando de la identidad, ha criticado a Heidegger y se ha posicionado junto a Levinas. Dicho lo cual, quizá lo lea. He respirado por dentro aliviado. Se ha cortado la radio y ya no sé qué habrán dicho. Solo el que cite al judío Levinas por encima de su nazi profesor es para recordar. Quizá le preste atención. Aunque termino por decepcionarme con estas propuestas. Aunque siempre deseo que lo lean mis alumnos. Lo recomendaré el lunes, el martes y el miércoles. Más no, que pensarán que me pagan. 
  • LÉGASSE, Simon, El proceso de Jesús. La pasión en los Cuatro Evangelios, DDB. Este es el segundo volumen de los dos que componen la obra realmente. El primero es la síntesis. Cuando compré y leí este ya no estaba disponible el otro y nunca lo he leído. Pero este es muy bueno. Además, se ven los matices de las teologías de los cuatro relatos. Creo que es siempre pedagógico comenzar por Marcos, seguir por Mateo y por último Lucas. Juan trabaja en otro nivel. Lo sabemos todos. Tengo que leerme una vez más la parte de Lucas. Siempre he querido leer la obra de Brown. Está pendiente. Aunque queda menos. 
NOTAS

  • Lo de Twitter va a ser más problemático de lo que a algunos les parece. Si las redes sociales, en general, ya están en manos de los algoritmos, introducir en los algoritmos variantes ideológicas tendrá peores consecuencias de las imaginadas. Ya no solo favorecerá que el ideologizado se encuentro con lo que quiere escuchar, sino que se borrarán en general muchos comentarios y opiniones. Si los algoritmos tienen que defenderme de la barbarie, tengo un problema de pensamiento que no se ha solucionado. Sigo pensando que es problema de educación moral ciudadana y no de tecnología ni nada que se le parezca. Ocurre en todos los sectores. En todos. Hasta en los más puritanos. 
  • Se viene el fin de semana. Tengo pocas cosas por hacer. Lo normal últimamente. Resistir en casa lo máximo posible y dar un paseo por donde se pueda y como se pueda. Nos han confinado perimetralmente. Tendré tiempo para leer, si la cabeza no me duele como estos días. 
  • Tenía un montón de ideas y cosas nuevas, que se me han olvidado. 
  • Respecto a las tareas, me voy a ir poniendo las pilas con la lista. Cuanto antes la haga, antes puedo dejar el cuaderno en su sitio. Tengo pendiente un artículo, una reseña, una nota resumen de otra cosa, preparar dos test para mis alumnos, un guion sobre las clases de la próxima semana, en las que leerán detenidamente unos textos importantísimos, que tengo yo mismo que repasar para seguir profundizando en ellos, y cerrar la lista de cumpleaños para el jueves. 
  • Me he criado en un mundo en el que la palabra "obediencia" era normal. Hoy no se comprende su riqueza, ni su relación. 
  • Mañana hablaré de un documento que he recibido sobre relación profesor alumno. Tengo unas cuantas ideas fundamentales, que con la pandemia se han mostrado como más importantes aún. 
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Las pantallas son una maravilla. Puedes hacer casi cualquier cosa. Tengo que estar sentado porque están la mitad de los chavales en clase. Veis que llevo un pequeño taquito de post-it en el ordenador. Nunca se sabe. En la pantalla hay dos notas. La sudadera es del viaje de 1BTO que no ha tenido lugar. Los alumnos de este 1BTO quieren también hacer sudaderas, aunque no vayan de viaje. Les he animado, porque la compro todos los años y me van nutriendo. Por lo demás, le he dicho a mi fotógrafo de hoy que estoy muy calvo. Él ya lo sabía. Yo me veo pocas veces de perfil. Le he prohibido, en adelante, sacar foto alguna de mi parte de atrás craneal. ¡Que el parietal aparezca lo menos posible!



 

jueves, 28 de enero de 2021

Entrar en clase con los alumnos en silencio y sentados

Ayer no lo pude contar, porque no tuve tiempo. Además, llegué a casa revuelto y después de cenar y preparar la comida para hoy me tuve que ir a la cama. Un dolor de cabeza de los que empiezan por el cuello y van subiendo. Resultado, levantarse y vomitar. Algo para que se pase, rebajado por la nueva ley a 400 y a dormir del tirón. 

Por eso no pude contarlo. Ayer, en mi segunda hora, es decir, las 9:40h sucedió inexplicablemente lo siguiente. Iba a clase y, ya en la puerta, me sobrecogí al ver a todos los alumnos sentados y en silencio. Atrapado por el pánico no quería entrar. Dando pasos lentamente por el pasillo miraba a un lado y otro. Por fin llegué a la mesa de profesor. Comprobé la silla. Todo en aparente orden. Quería sentarme pero todos seguían atendiendo. Les pregunté qué tal estaban y qué estaba pasando. Más silencio. Y comencé la clase. Aún hoy no me explico qué pudo ocurrir. Pero lo viví y daré testimonio de ello. A lo mejor no me creéis, pero es porque no lo habéis visto como yo. 

Hoy es Santo Tomás. En mi época, día sin clase. Patrono de la educación secundaria. Para celebrarlo, he pedido a la alumna de primera fila que me saque una foto al empezar el día. Se percibe perfectamente mi pose magisterial y cómo me río en un entorno digitalmente enriquecido. No se ve a ningún alumno presencial, solo aparece uno de la mitad del turno domesticado, es decir, de los que están en casa. En mi vida he dado clase sentado así, en la gran mesa catedralicia, pero esos tiempos lo revuelven todo. 

Evidentemente, ha ido muy bien y mis alumnos siempre están atentos y participando activamente. Menos uno, que estaba jugando con el móvil (a ver qué dicen sus padres cuando lean la nota). 

Algo muy sencillo. Hoy tocaba comentar un párrafo. Ya os he contado lo que cuesta entender la estructura interna de un texto, así que como para reconocer referencias intertextuales, teoría de la redacción o de las formas, ambiente sociocultural o dimensión sapiencial o teológica. Os cuento algo que pocos saben. Uso en clase siempre un par de palabras por sesión extrañas. Más o menos planificadas. Para incrementar el acerbo lingüístico, usadas no como vocabulario sino en la misma explicación o conversación. ¿Todos sabéis de qué hablo, claro? 

La polémica del día, que me ha llegado, es la de Dumbo. Mientras la sociedad esté entretenida en estas cosas no serán necesarios ni pan, ni circo. Eso que ahorramos. 

La cifra de parados, personas sin trabajo, y apuntados a la seguridad social es escandalosa. Lo entiende muy bien quien lo sufre. Curiosamente, entiende muy bien esto quien forma parte individualmente de un conjunto difuso del que muchos ni se hacen cargo, ni comprenden. Todavía se escucha algún fantoche, hijo de papá, que piensa que si no se trabaja es porque no se quiere. Esto es lo que digo cuando expreso que venimos a un mundo de partida injusto, desigual y desequilibrado, cuya injusticia me precede y de la que soy, sin embargo, responsable. Tengo que volver a las frases cortas. 

En breve me toca ir a la piscina. Es jueves. Mejor dicho, al vestuario de la piscina. Cambiar y venir, aprovechar veinte minutos y volver a ir para volver a volver. Es todo muy rápido, pero parte la tarde. Y no está ni el tiempo, ni la situación como para llevarme un libro y no perderme en desplazamientos. 

El próximo lunes a las 16h, coloquio en razonabierta.org que podré seguir digitalmente. Uso YouTube básicamente música, conferencias y preguntar cómo se hace esto o aquello. Hoy un compañero profesor me ha pasado un enlace en el que podré descargarme nuevamente BibleWorks. Si no conocéis este programa y estáis interesados en la Biblia es que probablemente no estéis muy interesados en la Biblia. Llevo sin él desde el inicio del curso, cuando me formatearon el ordenador. De paso se perdió el libro que estaba escribiendo. Daños colaterales. Nada que lamentar realmente. 

LECTURAS

  • Echo de menos mucho las revistas. Ayer hablé de tres. Pero la lista es mucho más amplia. Razón y fe, anda que no tengo yo horas consumidas en sus artículos. Sal Terrae, también de los jesuitas, con su monográfico mensual de carácter teológico pastoral, en ocasiones rozando la sociología, el análisis psicológico o la mucho más seria filosofía religiosa actual. Otras que acumularía sin medida son Concilium o Selecciones de Teología. Esta última es una revista muy curiosa, porque lo que hace son resúmenes de artículos que aparecen en otras revistas. Una especie de reseña de artículos. Es muy buena. No sé quién está detrás de ella. De otras publicaciones especializadas hablaré más adelante. Otros días o en otra ocasión. No me da tiempo. 
  • LEVINAS, Emmanuel, Totalidad e infinito, SÍGUEME. Tengo dos ediciones. Una con post-it y otra sin ellos. Solo se puede leer el segundo. Que es una edición corregida de la anterior traducción. Como hay que empezar de algún modo, mejor por la página primera. Esa que sentencia que no hay paz conocida y solo aspiración a ella. Hay partes que puedo citar de memoria. El segundo párrafo inicia así: "La lucidez -apertura del espíritu sobre lo verdadero-, ¿no consiste en entrever la posibilidad permanente de una guerra?" Luego, ya sabéis, cita también a Heráclito para dejarlo pronto arrinconado. 
  • BALTHASAR, Verbum caro. Escritos teológicos I, ENCUENTRO. El cuarto artículo se titula "Dios habla como hombre". Dice cosas así: "El tiempo no es, pues, en modo alguno una corriente uniforme; tiene momentos de consideraciones misteriosas, instantes cumbre, en los que el hombre se hace libre y se elige. En las "horas estelares" de su existencia el hombre tropieza con su verdadera imagen, con su vocación y con la gracia que en ésta se le otorga." El párrafo continúa.
  • Propongo leer, para cristianos, todos los años un libro de cristología y otro de exégesis bíblica. Otros asuntos pueden ser opcionales. No encuentro mejor espiritualidad que esta. Mejor dicho, después de esto, la espiritualidad, la moral y todo lo demás entran de otro modo. Empezar por el tejado, querer correr mucho, no es tan sano. Se llega donde otros han tenido que ir despacio y andando. 
  • Busco libros nuevos. ¿Alguna recomendación sobre novedades editoriales? Si no, sigo releyendo. Que tengo bastante material. 
NOTAS

  • Ya queda menos para febrero. Próxima semana, cambiará este blog. Un mes haciendo lo mismo me cansa. Tengo que cambiar. Voy a intentar corregir de una vez las frases largas. Y procurar eliminar el "pero". Me gustaría escribir in-adversativamente. Como se diga. Lo cual es muy chungo. Es porque creo que los uso demasiado. Pulir la escritura también será pulir un poco mi forma de existir, de pensar, de vivir. Ojo, que la pretensión es grande. Se aproxima la cuaresma y estoy en modo giratorio, ando dando vueltas a lo de siempre. 
  • Unas alumnas han venido hoy a felicitarme el cumpleaños. Se han confundido por poco. El error fue mío. Es el jueves, pero de la next week. Insisto, ya tengo mi lista de libros que deseo. A menos que surjan amigos de debajo de las piedras, mi deseo será insatisfecho plenamente. Mejor dicho, solo será parcialmente satisfecho. Ni tocándome la lotería que no juego nunca agotaría de un plumazo los pendientes. Y el tiempo no se compra, aunque algunos crean que lo pagan. 
  • Del panorama político, dudo mucho. Lo que se habla es seguramente lo menos importante de todo lo que hay en la mesa. Respecto a la pandemia, confío en que el 14-F no sea otro 8-M. Sigo sin comprender a los ciudadanos que defienden partidos políticos sin saber responder siquiera a algo que han hecho por ellos. Tal y como está el asunto resulta muy similar a ser aficionado de un equipo de fútbol. Añadiendo además que es mucho más sano ser de cualquier equipo de primera, segunda, tercera, cuarta o decimonovena que alinearse con estos partidos. No sé cuándo llegará cierta prudencia y calma, porque si leo a Platón o Aristóteles y los entiendo bien el siglo XXI es porque no es que no se haya dicho. 
  • Hablo con mis alumnos del problema teórico y práctico. Saber, lo que es saber, sabemos muchas cosas. Demasiadas incluso. Sobre el saber hacer no hay preocupación alguna, según percibo. Qué enorme abismo hay entre las dos cosas. Qué dura y persistente es la conciencia. Redundante, diría yo. Ya que todos quieren poner asignaturas en el colegio propongo la mía: Escucharse a uno mismo. Una hora a la semana de silencio para escucharse a sí mismo. Que nadie me diga que es ideológica o sectaria. El profesor, que haga lo mismo. 
  • Por favor, que alguien ponga multas a los que van por la calle sin mascarilla. Ingreso directo para presupuesto educativo reforzado. En un mes, bajamos la ratio a márgenes razonables.   
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Ya la he comentado arriba, así que solo un apunte más. Si te pones mal la mascarilla, lo notarás en que las orejas se van hacia delante. A lo mejor este detalle ayuda a algunos a estudiar y escuchar más. Creo que está en el origen de mi dolor de cabeza. Si alguien tiene datos científicos y quiere colaborar con mi estudio, que me los pase. 

 


miércoles, 27 de enero de 2021

Miércoles, qué será de ti

Dejo el post escrito y programado para mañana. Ya quedan menos días para terminar el mes. Es evidente que el próximo verano queda más cerca, segundo a segundo se aproxima. 

Ayer me regalaron el "Evangelio del día", con los comentarios de Ianire. Hacía años que no tenía uno propio. Los primeros que usé comenzaban por 19. En su tiempo, subrayaba, hacía anotaciones, le dedicaba un tiempo. Es muy pedagógico hacerlo. Creo que los cristianos hemos perdido, si alguna vez tuvimos esta costumbre, el hábito de tener trato asiduo y frecuente con la Palabra como Palabra de Dios. 

No es lo mismo estudiarla, conocerla y aprenderla que escucharla. Cualquier persona puede acercarse al Evangelio y leerlo, incluso estudiar para comprenderlo mejor en sus categorías culturales, religiosas, en sus géneros literarios, en su estructura, hasta desmenuzarla y compararla intertextualmente, usando las lenguas originales después de años para familiarizarse con ellas... Pero escucharla es otra cosa, prepararse para escucharla no tiene nada que ver con la erudición. 

Me he puesto serio en este blog, casi por primera vez. La verdad es la que digo arriba y sé de qué hablo. La Palabra se escucha, la Biblia se puede estudiar de cualquier manera y lo soporta todo. Quien escucha, acoge. Quien la estudia, al final emite un juicio, prudente incluso, pero juicio sobre ella. Son dos asuntos diferentes. Lo sé, porque lo vivo. Dicen que "estar en las cosas del Señor" no es lo mismo que "estar con el Señor de las cosas". Es un buen resumen. No hace santo el saber, hace santo el escuchar y el vivir. 

Lo digo de verdad, siendo también de los que estudian estas cosas. A mí me gustaría estudiarlas de otro modo. Llevo años defendiéndolo abiertamente. No valen los mismos métodos para todas las realidades. Y lo repito. De nada sirve a un biólogo un telescopio y de nada sirve a un astrónomo un microscopio. De nada, en general. Su método no es ese. Su camino no va por ahí. Pues lo mismo ocurre con la Teología, que no puede conformarse con encontrar métodos por ahí, traídos de otras ciencias, sin pensar seriamente cuál es realmente lo suyo propio. Y aquí es donde diría yo, que soy lego en tantas cosas, que la Teología requiere de escucha para ser realmente practicada, y que la vida, por mucho que le guste la objetividad moribunda al mundo, no puede dejarse a un lado cuando se hace Teología. 

Sin quererlo, he citado a Balthasar y luego a Rahner, una pizca de Husserl y también resuena el bueno de Martín Velasco. El tema me parece serio, aunque no preocupe demasiado a mucha gente. Si la Teología se hubiera situado más en el campo de la sabiduría y menos en la técnica, pienso que reluciría incluso con mayor rigor y exigencia. Al menos, desde la escucha sincera de la Palabra no se hubieran dicho algunas barbaridades, ni se usaría el Nombre en vano. Su seriedad provocaría la misma respuesta que instantáneamente salió del corazón de Elías al notar en la suavidad su Presencia. 

Para terminar, un breve repaso. Las clases fueron bien. Salvo el cansancio de las últimas horas, en las que el profesor, con el mismo cansancio que los alumnos, debe tirar más y hacer más esfuerzos para llegar al final y ofrecer lo mismo con una cierta calidad. Pero cuesta. Que nadie crea que no. O, si se duda, invitados quedáis a mis clases presencialmente, cuando se pueda. 

No me quejo. Me fue bien. Me reí bastante, vi caras de sorpresa por saber que no se sabía y entender lo que ni se esperaba. Ya sabes a qué me refiero. Tengo alumnos muy buenos y algunos son especialmente graciosos. Lo cual da mucho juego. Aunque toca de cuando en vez atarse los machos y trabajar con pico y pala. 

He conseguido escribir otro post para Vida Nueva, sobre la desigualdad, el desequilibrio y los profetas de antes y ahora. No sé cuándo saldrá. Ya os contaré. 

LECTURAS

  • SPICQ, Ceslas, Agape en el nuevo testamento, CARES. Es probablemente uno de los mejores libros que tengo en forma y fondo. Lo voy a decir una vez más, porque si no, reviento: lo rescaté de un cesto que iban a enviar a reciclar. Solo pude salvar dos cajas. Y me arrepiento de lo poco que me aproveché del momento. Nadie supo nada, quedó entre otra persona y yo. Ahí queda eso. Es un pequeño tesoro, venido de otra época. Simplemente lo admiro. 
  • Revista Estudios Bíblicos. En Dialnet hay artículos disponibles. Como para leer unos cuantos meses o años, de los de detalle, de los que enamoran al que tiene inquietud. Y, por si alguien se adelanta a decírmelo, hay muchos artículos con mucha escucha y otros muchos con gran erudición, y la inmensa mayoría unen ambas cosas. Las 640 páginas del volumen del 75 aniversario están disponibles en abierto. Celebrado en 2017, consta de una selección de artículos. Es muy interesante leer los nombres que aparecen, para no perdérselos. 
  • Revista Reseña Bíblica. Siempre fue una gran revista y ahora es más revista que nunca. Incluso en apariencia, en divulgación de contenidos. En rigor conserva la calidad de siempre, en la que tanto se aprende. Además, con lenguaje destinado a un gran público, a la formación. No sé cuáles son sus objetivos reales, pero me parece que van en esta dirección. 
  • Revista Bíblica. Directamente desde Argentina. 

NOTAS

  • Siento envidia, teniendo libros, por aquellos que disponen de una buena hemeroteca que consultar con asiduidad. Las revistas son un tesoro en el que se comparte muchísimo conocimiento. Los científicos lo saben y lo han copiado. Aunque ya sabemos qué ocurre con muchos artículos y cuál es el interés real de algunas publicaciones. Me gustaría tener acceso a hemerotecas especializadas. En las universidades suelen ser espacios grandes. No hablamos de dos o tres revistas, sin más. 
  • Continúo pensando en la necesidad de tomar decisiones y hacerse responsable. Me veo mayor. Dejar pasar las cosas es una irresponsabilidad. Aunque te critiquen, que lo harán, siempre es mejor tomar decisiones que hacerse el longuis.
  • Ayer me contaron que alguien estaba haciéndose pasar por mí en Instagram. Había cogido un par de imágenes de este blog y las había compartido en su muro. Lo tenía bloqueado, porque me envió ya algún mensaje desagradable. Qué le vamos a hacer. Hay gente que te sigue en redes para hacerse sufrir a sí mismo. En otro tiempo me hubiera preocupado, pero reconozco que me dio un poco igual. Es más, recé por quien fuera. 
  • Hacer daño sin querer no es tan inusual. Con la mejor intención, también sucede. No es broma. Al menos a mí, reconocerlo me duele interiormente mucho. Es como si la bondad fuera también indigente y miserable, o se vistiera sin el brillo y la majestad que le correspondería. Tendría que ser anunciada a bombo y platillo, con trompetas y timbales para que todos se fijaran en ella. Sin embargo, nada de nada. Hay que explicarla incluso, como el mal chiste. Qué pobreza la suya. 
  • Tengo que hacer una cosa para mañana que dudo que pueda sacar adelante. Así de claro. Me voy a quedar tranquilo desde este preciso instante. Y espero, solo eso, que no se me pase el sábado, una vez más. 
  • No he hablado de la covid aquí. Como muchos, ando muy preocupado y con precaución. Asumo las restricciones, que al principio incluso me acomodaban más en mis rutinas, con un cierto cansancio y hartazgo. Le he dicho a más de una persona que entiendo que los "marchosos" lo estén pasando muy mal. Lo entiendo, sin compartir por ello ninguna de las actitudes anormales al cubo con base en esta anormalidad. Queda bien la expresión potencial: anormalidad elevada a la anormalidad, como diez elevado a dos es cien. El resultado será devastador. La ignorancia es mucha y los juicios políticos son excesivos. 

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Estoy en clase atendiendo perfectamente a la explicación del profesor. El rincón del fondo. Un buen título para otro blog sobre educación. Ahí os lo dejo. Es una sugerencia. 



martes, 26 de enero de 2021

Martes con encanto

El blog marcha poco a poco, día a día. Lo bueno que tienen las estadísticas sumativas es que van a más, pase lo que pase. Como ya sabéis, sin ninguna pretensión. Si a alguien llega este post, seguro que será por algo. O no. Qué se yo. Pero si puedes, deja tu comentario abajo. Luego te respondo. 

Ayer por la noche no conseguía dormir y eso que fui pronto a la cama. Quizá fue ese el error. Me puse a dar vueltas sin salir. Me dio por pensar en frases que recordaba, en otras que podía escribir. En esa ventilación interior medio insomne todo suena diferente. Alguna frase era muy buena. O me lo pareció. O ya estaba soñando. Ni me acuerdo. 

Las clases han ido bien. La reunión también. Tanto en un sitio como en otro, aparecen problemas. La educación lanza al futuro. Así la contemplo. Ojalá quede algo de todo lo que se dice para cuando dentro de unos años mis alumnos se vean a sí mismos en la vida, tomando sus decisiones, percibiendo su exigencia, contemplando su belleza. Ojalá se dejen entonces llevar por algo de lo que hoy decimos. Hemos recordado dos cosas en clase. Las malas intenciones que tienen las preguntas de los sabios que hacen poco, que prueban a otros y quieren justificarse a sí mismos. Y el significado de la Cruz, al modo como Balthasar la presenta en algunos de sus escritos. Resumo mucho el tema: el AT nos pone en la pista del culpable y responsable; la novedad del NT quiere cargar con el mal y descomponer la culpa frenando el mal en la historia. Se me ha olvidado, me doy cuenta ahora mismo, el apunte sobre el Gorgias. 

Ayer seguía pensando en la medio educación a distancia con adolescentes. ¿Recordáis el libro II de "República" de Platón? Leed el inicio y la disputa sobre lo justo y lo injusto. No cojáis el anillo de Giges y lo estirpéis de su contexto natural, porque perderá parte de su significado. Tomad, si es posible, el asunto de la justicia de manos del de la educación. ¿Y si no me ven, qué será mejor hacer? ¿Hay algo que mueva mi vida o entonces quedaré liberado de sus ataduras? No es cualquier pregunta. Yo pienso que la educación es la exigencia hacia el alumno para que aprenda y saque lo mejor de sí. Es exigencia, insisto. Es molestia e incomodidad, nada tiene que ver con lo que se vende. La elogiada curiosidad innata del ser humano no existe en el terreno en el que nos manejamos y no hay curiosidad llegado un momento sin aprendizaje profundo. Me resisto al desprestigio de la memoria y a sus fanáticos defensores. Digo todo y no digo nada. Una vez más. Casi como un apunte. 

Todo tiempo es tiempo de tomar decisiones. Quien no toma decisiones va cargándose de tareas pendientes. Muchas instituciones están siendo prudentes y astutos en este sentido. Otras mantienen una cadencia poco poética, que chirría con su tiempo. Como si en un gran coro, hubiera rupturas de la sincronía. El director marcaría el tempo. Saber tomar decisiones es un aprendizaje. "Decidir según Dios" de Jacques Fédry es muy interesante para cristianos. Ojalá lo leyésemos más. Un capítulo en concreto me resulta muy potente para nuestros tiempos. A ver cómo os suena: "Superar los espejismos de lo mejor." Es que no es el mejor momento, es que no sabemos qué va a pasar, es que "lo mejor es enemigo de lo bueno" e impide dar pasos, que luego se verán como saltos o meras imposiciones de la historia. Si es impuesto, no es libre. Si no es libre, no es una decisión. Si hay decisión, hay responsabilidad. Y miedo a la responsabilidad hay mucho, a ser responsables y culpables de lo que ocurre.  

Creo que sobre este asunto proyecto parte de mi historia institucional. He visto muchas veces que no querer tomar una decisión libre hoy, con posibilidades, es obligación mañana en una única dirección, sin capacidad ya de reacción, que me da pena. Porque a día de hoy hay posibilidades que mañana no existirán. Y no se toman normalmente o por miedo o por cobardía. Dificultades, insisto, siempre va a haber. Y críticas también. Y quejas de una parte. Y todo lo demás... ¿Por qué no ser valientes?

Llega pronto mi cumpleaños y ya tengo mi lista preparada. Aunque las sorpresas también me gustan. 

LECTURAS

  • MITCHAM, Carl y MACKEY, Robert (eds.), Filosofía y tecnología, ENCUENTRO. Aunque tiene sus años y las cosas, como bien se veía venir, se han acelerado muchísimo, las claves que aporta a la reflexión son para tener en cuenta. Hay una posición respecto del avance de la tecnología que prefiere tomárselo con calma y cautela. Son heraldos de la una humanidad que teme ser olvidada. En su perspectiva hay un cierto pesar por lo que arrastrará consigo el movimiento del suelo, el famoso cambio de paradigma. Y no les falta razón respecto del desorden y el río revuelto. De hecho, creo que estamos ahí. Considerar de otro modo, suave y pausado, un salto de estas características es imposible. La tecnología, en los términos en los que la manejamos, tiene algo de abrupto, disruptor. Tener miedo es propio del ser humano. Adelantar dificultades, también. ¿Sabremos convivir? Por mi parte, cualquier opción menos un avance tecnológico que no sea seguido bien de cerca por una ética de máximos. ¡Nada de mínimos! ¡Avisado queda! Tanto en lo personal, como en lo social. Las plumas que firman los "veintialgún" capítulos son fácilmente reconocibles. Me ha sorprendido que Berdiaiev pululara entre estos lares. No poco menos que C. S. Lewis, para muchos un atractivo por sí mismo. Sin embargo, me quedo con Emmanuel G. Methesne, Yves R. Simon y  Hans Jonas. Como veis, no todos son filósofos. El estudio final de Javier Echevarría es también muy bueno. No sabía que había sido él quien había descubierto este libro en una biblioteca de Canadá. ¡Gracias!

  • URS VON BALTHASAR, Hans, La verdad es sinfónica, ENCUENTRO. Hay una línea interesante entre Kierkegaard, Przywara, Balthasar y Barth, J. L. Marion. El otro día critiqué a Camus y me quejo amargamente de que se pueda siquiera apoderar de la resistencia contra la barbarie. Podríamos dirigir la mirada sobre M. Henry y su filosofía periférica. También participó de la resistencia francesa y después mantuvo su compromiso contra el totalitarismo y los sistemas más allá del 45. En este librito de Balthasar se ensaya un sano pluralismo religioso dentro del cristianismo mismo. Estos días he vuelto a leerlo. Tengo una edición regalada publicada un año antes de nacer yo. Así de cruel es el tiempo y me pone en mi lugar recordándome que aún soy joven para muchas cosas. El caso es que el capítulo "Un Dios a la vez próximo y distante" me ha sonado a la "Cercanía del Dios distante", título de la tesis doctoral de Giménez Rico, que he leído y converso. El siguiente capítulo creo que debemos leerlo en tiempos de ministerios resituados por la vía práctica, del reconocimiento, sin más, del hecho. Tengo más esperanza en los siguientes pasos que se puedan dar que en este. Que el Espíritu Santo siga impulsando. 

  • OTTO, Rudolf, Ensayos sobre lo numinoso, TROTTA. Independientemente de los límites de esta filosofía de la religión, y de que trate con frecuencia muchos fenómenos con asimetría, la aportación de Das Heilige es una referencia fundamental. Últimamente uso mucho el adjetivo "esponjoso" para este tipo de ensayos. Recomiendo leer del 15 al 20. Por si no se sabe por dónde comenzar. 

NOTAS

  • Soy fan de "Música y pensamiento" RNE-Clásica, con Mercedes Menchero Verdugo. Aunque estos últimos programas me tienen muy despistado. Como se pueden descargar de la web, tengo unos cuantos que reviso de vez en cuando. No me acuerdo ni cómo llegué al programa, ni cuál fue el primero. Me gustaría tener mejor memoria. Incluso las notas que escribo, con el paso de los años, me parecen mías y nada más. 
  • Un blog que me parece que está muy bien elaborado es elvuelodelalechuza. Esta semana ha coincidido en temática con el que escribe Rafael Narbona en vidanuevadigital. Nombramos Auschwitz con temor. Su sombra nos alcanza todavía. Es imprescindible seguir cultivando la memoria, para no traicionar la historia de la que somos parte, para no olvidar a las víctimas. En la historia de la salvación, Dios actúa como liberador providente y siempre fiel. Os invito a leer ambas publicaciones. 
  • Ayer terminó la semana de oración por la unidad de los cristianos. Siendo católico como soy, estoy muy familiarizado con autores ortodoxos y reformados. Me duele la división y la fractura. Realmente veo complicada la vuelta a la plena comunión de todos. Aunque me consuela saber que todos somos cristianos y nos reconocemos como tales. No he tenido tiempo de leer estos días nada sobre ecumenismo. Tampoco entra dentro del espectro de mis preocupaciones teológicas o intelectuales. Lo que no soporto es la mofa del otro, venga de donde venga. Y tengo en mi mesa un libro que no desaprovecha ocasión para marcar diferencias. 

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Aquí estoy. Qué estantería más bonita y caótica. Foto, puzles, recuerdos, imágenes, trípode y libros. Me han dado un ultimátum para que me corte pelo y barba. Las canas toman posiciones abajo mientras se despeja la parte superior a un ritmo menor del que prometía al principio. Casi ni me voy dando cuenta de que mes a mes soy más calvo. El recuerdo de iMision es muy importante para mí. Al pelo no le tengo tanto cariño. Ahora bien, el pelo da mucho más calor que el recuerdo. 



lunes, 25 de enero de 2021

Por fin, lunes

Hace unos años, cuando no tenía hijos, este era o bien mi último tweet del domingo o el primero de la mañana. Pura provocación e ironía. Que no se entendía muy bien, dicho sea de paso. Ni entre compañeros, ni entre alumnos, ni mi mujer. Yo me defendía diciendo que seguía el consejo de varios gurús sobre la actitud y motivación. Se me fue de las manos cuando en un examen puse por primera vez: "Una vida sin examen no merece la pena ser vivida."

La tarde fue tranquila. Dio para un par de imprescindibles de lunes, cortar para cenar y acostar a los enanos, seguir con otra cosa más, jugar un par de partidas de "Chartae" (son menos de 5 minutos cada una) y una de "Azul" (que serán otros quince). Espero que el mundo siga más o menos bien, porque yo voy a lo mío. Me toca ponerme con otras cosillas antes de dormir. Dejaré para mañana lo que no he hecho hoy. Arrieritos somos y en el camino hay muchas piedras. 

Conversación sobre lo de siempre. Dos profesores juntos es lo que hay. Los adolescentes en pandemia están perdiendo hábitos de trabajo que ninguna herramienta digital está compensando. Imaginad a un chaval que día sí y día no va a clase. La mitad de los días se los pasa, en un buen escenario, delante de una pantalla siguiendo las clases... (¿Con el móvil al lado, en su propia habitación, sin ningún tipo de supervisión...?) Para mí, la pérdida de formación de la ética y la voluntad es la más grave a esta edad. Los contenidos, se podrán recuperar y se adelantará cuando haya más madurez. Algunos, incluso son prescindibles seguramente para ir a cuestiones esenciales. Pero la reducción de los contenidos (algo real) que se está dando y la ausencia de acompañamiento (ético, moral, de hábitos y actitudes) es gravísimo. Cuando tenemos a los chavales en el aula aprovechamos, pero no para tratar estas cosas. Y no se tratan porque hay otras cosas supuestamente urgentes que hacer. Ahí lo dejo. Los de 2ºBTO, que normalmente van a otro ritmo, este año además arrastran lo del curso pasado. ¿Supondrá la pandemia una bajada generalizada de las exigencias educativas? Sigo siendo esperanzado. Pero alguien, en serio, debe hacerse estas preguntas. No para estudiarlas y ponerlas en gráficas, sino para tomar cartas en el asunto. A las familias les siguen preocupando las notas.

El capítulo 10 del evangelio de Lucas es hermosísimo. Todos recuerdan la parábola del samaritano. El que bajaba a Jerusalén y se encontró con un hombre apaleado por unos malechores. Si pides ya que la gente recuerde qué hizo, los detalles se nublan. Simplemente, es el bueno de la película. Y si haces un par de preguntas sobre el contexto, la inteligencia se bloquea. Esta parábola no es más que una de las seis partes que dura el encuentro de un maestro de la Ley, en principio cordial y luego rebotado, con Jesús. Está tan descontextualizado habitualmente que la reducción ética es escandalosa. Una Palabra de VIDA mayúscula se traduce en dos o tres consideraciones sobre "ser bueno". Por cierto, del samaritano en ningún momento se dice "bueno". Y, como recuerdo a mis alumnos, sacando esta sabiduría de la cultura popular más humilde: "Cuando el sabio apunta al cielo, el tonto mira el dedo." Vamos, que todo lo del samaritano es un ejemplo, y un tanto demagógico por parte de Jesús. Porque es eso, un ejemplo. 

La estructura, solo la estructura, es apasionante. Dos dípticos, que hacen coincidir la forma y el fondo, el contenido y el continente. De qué se va a hablar. Del amor a Dios y del amor al prójimo. En el primero, se trata de recordar simplemente la letra de la Ley. En el segundo, ¿no se muestra una cierta superación de la Ley para cumplirla? Cada díptico, en cuatro partes. Una pregunta, otra pregunta, una respuesta y un mandamiento: vive, haz, obra, cumple. ¿Buscas vida eterna? Pues vive. Por si no te das cuenta y quieres comprobarlo, la parábola no es respuesta sino pregunta estrambótica. ¿Quién iba por ahí andando solo? ¿A dónde van el sacerdote y el levita, si no van a amar a Dios? ¿Qué hace el samaritano amando al prójimo sin adorar al Dios vivo y verdadero? La memoria del primer díptico se convierte en problemática al ser actualizada en la Nueva Palabra de Jesús. El doctor de la Ley se va, porque sabe mucho y, quizá, vive poco. De ahí sus carencias. Si vivieras, parece decir Jesús, es probable que hiciera otras preguntas. Pero de lo que pregunta, sabe. 

Este relato me duele. Lo digo en serio. Hay un conflicto entre el saber y vivir que alcanza a lo eterno. No es un tema ético reducido, sin más. Por dos veces Jesús le recuerda que habla correctamente y, acto seguido, le dice que adelante. 

Las clases han ido bien. He rascado en los minutos primeros en la pandemia y cómo está afectando a la formación del carácter de nuestros jóvenes. No por represión de sus impulsos sociales, sino por las carencias en los hábitos. Como dije ayer, si yo tuviera un hijo adolescente, es por lo que estaría más preocupado. Algún compañero y compañera me lo han confirmado con casos. 

El miedo dirige las decisiones. Como dice Miguel García-Baró, no sabemos bien lo que queremos y obramos por lo que no queremos, tratando evitarlo. Es ahí cuando el miedo se apodera de la acción. Sobre esto hay que seguir trabajando. Es muy socrático y cristiano. 

LECTURAS

  • VON HILDEBRAND, Dietich, Ética, ENCUENTRO. Visto así, el título es insignificante. A mis amigos les vuelvo a recordar que con ciencia y técnica, por sí mismas, no vamos a ningún lado. Ya en su misma práctica hay cuestiones que ellos mismos debaten y quieren resolver, pero necesitan salir de su piel epistemológica y meterse de lleno en un caudal ajeno de conocimiento sobre el ser humano y sus fines. No serán capaces de encontrarlos por mucho que miren con sus instrumentos y métodos. Están fuera de su alcance. Este libro les puede ayudar. Si le diésemos más importancia, probablemente no hablaríamos de vacunas que se ponen antes o después de tiempo. Insisto, toda vacuna que se pone antes de implica una vacuna que se pone después de. Poner orden no es tan fácil. En este libro, por ejemplo, una parte se encarga de las diferentes respuestas: teóricas, volitivas, afectivas... ¡Echadle un ojo! Ayer mismo me enteré de que ha sido fundamental en otros intelectuales del siglo XX. ¿La libertad presupone la moralidad o al revés, o van tan unidas que no se pueden poner una fuera de la otra y son lo mismo?
  • TANAKA, Masato, Gran historia visual de la filosofía, BLACKIE BOOKS. Dibujitos, según parece. Pero ya sabemos que la apariencia es precisamente eso que la filosofía no soporta. Al menos la apariencia que oculta, la primera, la que esconde y se esconde también como apariencia y no se presenta como tal. Si la apariencia dijera cuando aparece que es apariencia, sería todo mucho más fácil. Qué problemas más grandes surgen cuando se hace una sencilla pregunta por la realidad, mejor dicho, por la verdad y la razón. Estoy con Hume en clase y mañana voy a llevarlo para vean los dibujos. A ver qué entienden y qué les parecen a mis alumnos. A lo mejor tengo una joya en mi escritorio a la que no estoy sacando su potencial didáctico y pedagógico. Dibujos hago muchos en estos temas. En algunos coincidimos incluso. 
  • PRONZATO, Alessandro, Tras las huellas del samaritano, SAL TERRAE. Cuando era joven comencé a hacer recensiones para la revista "Razón y Fe" y todavía sigo en ello. Este fue uno de los primeros libros. Que me vino genial. Es una lectura amplia, con lenguaje directo, sobre la parábola. Ya no lo tengo a mi disposición, ni en digital. Pero recuerdo detalles interesantes. Estoy por volver a leerlo. Sigue disponible. Por cierto, en la web de la editorial pone que se publicó en 1970. ¿Será verdad? Yo lo leí treinta años después. El autor tiene un montón de libros, pero no los he leído. 
  • MARTINI, Carlo María, David. Pecador y creyente, SAL TERRAE. Recordar el libro anterior me ha traído a la memoria este otro sobre el rey David. Martini era un pastor sabio, que atraía y cuidaba con su palabra. Él abría la Biblia y aparecía su belleza, bondad y verdad ante el corazón y la inteligencia. Esta reconstrucción de la figura de David es hermosísima y está escrita al modo como quisieran escribir muchos, con cortesía elegante, con comprensión casi nítida. La única llave para entrar en sus palabras es haber sido convocado por la vida. Una vez hecha esa provocación, las palabras de Martini cobran más fuerza aún. 

NOTAS

  • Recomiendo mucho apagar las redes sociales. Con o sin mentalidad crítica. Los primeros sufren por lo que leen, los segundos igualmente. Si la comunicación no es fuente de acercamiento, para qué la queremos. Si no es fuente de acercamiento, tampoco será fuente de verdad. Emponzoña la vida. Empiedra el camino, infecunda el terreno. Lo mejor sería encenderlas haciendo selección y cribado. Pero claro, entonces puede que no te enteres ni del terremoto. 
  • Lo de la voluntad no es ningún chiste. Si los adultos lo sabemos, por qué no lo decimos con claridad. ¿Tememos asustar a los jóvenes y que se den cuenta de que están en un mundo real?

FOTO DE HOY

Hace seis años estaba en estas en sofá, haciendo el tonto. No es un selfie, tengo una cómplice. Había visto esa tarde a un bebé en esa posición con la tablet y quise imitarlo para demostrar mi elasticidad por encima de los cien kilos. Qué escena. Lo reintentaré esta noche a ver qué sale. El iPad sigue siendo mi iPad, porque un iPad es un iPad. La biblioteca, que se ve de reojo, ya crecido por encima de los cien kilos, sin duda. Seis años dan para muchos libros. En otros seis, tendré que irme de casa o independizar algún hijo. Ya veremos. No conviene adelantarse. 



domingo, 24 de enero de 2021

5 claves para un buen blog

Tengo algún amigo preocupado, porque piensa que podría hacer un buen blog y estoy escribiendo esto. Como en el caso de mis post-it con frases de Instagram. Más de uno me lo dejó caer entonces y otros vuelven a repetirlo ahora. Mi respuesta es siempre la misma. Sé lo que debería hacer para tener éxito, público y demás, y que el blog funcionara de otro modo. Pero simplemente no quiero. 

A todos los que quieran hacer un buen blog les diría: 

  1. Encuentra tu tema-nicho. Eso que sabes que va a interesar a otros y estudia qué buscan escuchar. Escoge tu tema y cíñete a él con criterio y calidad. 
  2. Haz tu programación con anticipado, de modo que las publicaciones estén preparadas para consolidar tu presencia. No canses demasiado con ellas. 
  3. Hace unos años, para ser tomado en consideración por Google, había que cumplir con la regla 600. Hoy sé mucho más conciso en todo, porque se valorará más el tráfico que el contenido. 
  4. En el primer párrafo di todo lo que quieras decir al inicio. Usa tus palabras clave fundamentales, que deben aparecer en el buen título que enganche. Después desarróllalo, a ser posible con puntos y apartados para una lectura rápida. 
  5. Aprovecha las conversaciones que se dan en las redes sociales que tenga que ver con tu producto, para redirigir tráfico hacia ti. Ser el primero es importante. Son muchos los que buscan sobre el tema del día. Esto ayudará a tu posicionamiento. 
Luego hay otros temas importantes, como la comunidad que se puede generar y el entorno en el que se difunde y cómo se mueve. Es muy importante el trato con las personas que están en lo mismo para generar sinergias. Y si tienes apoyo de calidad, mejor que mejor. Así se forman los grandes proyectos digitales. Esto puede más que la inversión en publicidad y gastos sonantes. Enfócate y cíñete a él, con constancia. 

Ahora bien, si lo tuyo es un blog, ten en cuenta que la gente lee poco hoy por hoy. Un móvil en la mano es oportunidad para muchas cosas y la lectura no es preferente. 

Lo mío es un antiblog que disfruto y escribo porque quiero y nada más. Los resultados son penosos estadísticamente, pero no para mí. Hago ejercicio con los dedos, la cabeza y el corazón. A otros les distraen otras ocupaciones, a mí esto. Y no quiero tomármelo muy en serio para que me relaje. Si buscase éxito o ser aplaudido, usaría lenguaje común, lecturas comunes, temas comunes y no me atrevería a decir algo de lo que pienso sobre algunos temas sobre los que pienso y me preocupan. Sinceramente, creo que este blog solo lo pueden leer personas de casualidad. Y estoy convencido de que aporta algo sin que yo lo sepa. Solo en este aspecto es un servicio a los demás. Es mi forma actual de alejarme de la moralina, el sabelotodismo y la búsqueda de relevancia. 

El sábado por la tarde fue bien y me alegro mucho por ello. Las expectativas sobre los fines de semana abogan más por la resistencia con los niños en casa que por el ocio y el esparcimiento. La película "Puñales por la espalda" se deja ver. Se sale de lo inmediatamente esperado, que ya es mucho. Aunque te pasas su hora larga con la mosca detrás de la oreja. El domingo amaneció sin churros. Lo avisé y lo cumplo con dolor. Una llamada para otra aventura más y crece un poco más. Esto me ilusiona. Sentarme a seguir tachando de la lista de las no bisuterías. Cuelgan mucho. Mañana tranquila por lo demás. Reservo el agobio para luego, como siempre. De momento, me conformo con lo básico. 

Sigo pensando qué será del blog en febrero. Le he puesto un título y se lo he cambiado. La idea permanece. Es algo con lo que sueño desde hace tiempo, pero requiere más tiempo del que dispongo y la dedicación se apartaría de esta locura improvisada. 

LECTURAS
  • CAMUS, Albert, La noche de la verdad: Los artículos de Combat (1944-1947), DEBATE. Se va a vender como libro de la resistencia francesa contra el nazismo y no miente. Comienza con artículos anteriores al día D. Y se extiende en años muy importantes, dirigida a victoriosos. Ya sabemos que uno de sus maestros, que en cuyo caudal se bañó innumerables veces, fue nada menos que rector durante un año de sus enemigos. Los dos escriben apoyados en el mismo terreno. Aunque Camus con infinita desesperación y pesimismo. Conviene conocer esta filosofía con una madurez previa, no sea que arrase y queme toda la fecundidad del campo. Me parece que el elogio de estos autores trata más de adormecer que de despertar del todo. E, insisto, hay que conocerlos. No diré jamás que no se lea, sino que se lea pensando. 
  • PATOCKA, Jan, Libertad y sacrificio, SÍGUEME. La resistencia de Camus jamás terminó su obra, porque no era una resistencia frente a la barbarie, aunque se presente así, sino solo contra el nazismo. Dejaron de escribir profusamente y con la misma conciencia sobre el otro monstruo, el que terminó por asesinar a este desconocido autor citado. Además de este libro, se podría citar igualmente, entre lo que hay traducido al español, tanto Platón y Europa en EDICIONS 62 como Los intelectuales ante la nueva sociedad en AKAL. No es el único que habla así, sin embargo sabemos que su pensamiento le condujo al martirio. Poca broma. ¿Por qué no se escuchan estos testimonios, por qué no se estudian realmente estos pensamientos? ¿Son demasiado exigentes, son demasiado demoledores, se ponen al totalitarismo y la violencia en su conjunto sin partidismos y no condenan solo las formas del mal del enemigo, como quien todavía está en la lucha? Mucho me meto, lo siento, que estamos aún enfrentados y la trinchera de principios del siglo XX floreció en guerras rápidas de desgaste y luego en la forja de muros cavernarios. (Por cierto, me duele un montón no tener acceso a determinadas ediciones de libros. Tanto el de EDICIONS 62 como el de AKAL solo están disponibles de segunda mano. Y a precios que tela...)
  • MAYER, Richard E., Aplicando la ciencia al aprendizaje, GRAÒ. De nuevo, extraordinario. Una mirada con lupa al aprendizaje, que es por donde comienza el libro. Y el tercer capítulo, sobre la evaluación, para tenerlo muy en cuenta. Hacen falta más libros así y grupos de personas que lo quieran llevar a la práctica concreta del aula. Explicarlo igualmente a padres, madres y alumnos para que comprendan de qué va esto, por qué se toman ciertas decisiones, qué proyecto pedagógico hay. No hacemos este esfuerzo, no lo veo últimamente. Sin embargo, hay que sentar a las familias con los alumnos para mostrarles dónde se están metiendo y cuáles son los objetivos. Dejarlos publicados en papeles, a mi entender, es solo para el grupo de los ya preocupados y de los exageradamente preocupados, que suelen dar más problemas con el compromiso con la educación de su hijo de lo que fortalecen el proyecto educativo. Ahí lo dejo. Escribo algo más para esconder esas últimas palabras. Que el libro comience por el aprendizaje significa que, por fin, algo está cambiando muy significativamente. Si alguien piensa que es se lleva haciendo mucho tiempo, que revise lo que se publicó sobre "metodologías activas" y a lo mejor se lleva una sorpresa. Gracias GRAÒ por este paso, decisivo y valiente. E insisto, ¿no habrá que involucrar aún más a los alumnos? Si es que se puede. Pero al menos, que quede patente desde el inicio su interés o lo contrario. 
NOTAS
  • Como es domingo, las 13h son una buena hora de comer. Son las 13,40h y voy a programarlo para la tarde. 
  • Agradezco mucho los comentarios. Son gente muy amable, que se toma su tiempo en este blog de locos. Balance sin esta publicación: 23 entradas, 52 comentarios. La mitad de los comentarios son míos. Siempre respondo. Hay que ser educados. 
  • Hace tiempo que el Doctor Simón me pareció un títere político de palabras demagógicas. Comprendo su posición. Eso me diferencia de otros opinantes políticos. Su posición muchos la valoran desde su cualificación técnica, como médico. Ese es su error. No lo hace en calidad de tal, sino de agente público dirigiéndose a las masas con esa tapadera. Además, así el Ministro, filósofo de formación y psoísta de carrera, tiene un escudo más para frenar críticas con sentido o sin sentido. Una vez más compruebo algo que ya sabía: se ha conseguido engañar a la gente y se ha hecho ver al pueblo lo que no hay. Insisto, Simón no actúa como médico sino como agente social. En ese sentido, nada que reprochar a la acción de gobierno y su estrategia, que ha salido muy bien una vez más. Y mucho que cuestionarme respecto de la sociedad en general y sus tragaderas. (Evidentemente, esto es solo mi opinión. Y no quisiera que ninguno pensara que soy de este o de cual partido porque, elija lo que elija, estaría profundamente equivocado y solo mostraría su miopía intelectual, una vez más. Bazinga.)
  • Hoy se publica el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Los leo siempre. Los tengo de sustrato desde el que escribo siempre. Los he estudiado. No son tantos. Vamos por la 55ª jornada. Se celebra realmente el día de la Asunción. Fue Pablo VI quien comenzó esta tradición. Ha sido continuada por los que llegaron después, por supuesto. Cada uno con su toque. El primero se firmó el 7 de mayo de 1967. El mismo día que Beethoven estrenaba en Viena, años antes por supuesto, la Novena.  
  • Hay muchas personas buenas. No tengo duda. 
  • Voy a echarme una breve siesta, que me han cancelado todas las posibles esta semana. Hasta el sábado no tendré otra oportunidad. Carpe Diem. 
Esta foto es del 2 de febrero hace un par de años. Fin de semana de casa rural en la sierra de Madrid. Costó llegar. Cerca del Hayedo de Montejo. Estaba todo muy bien pensado en familia. Paseo reservado, comida en un restaurante de categoría, tarde de tranquilidad, juegos nocturnos. Pero nevó el viernes y casi no podemos salir el domingo. Todo cancelado. Gaspar vomitando. Comida nunca falta. No me voy de casa rural sin libros, ni de broma. Por supuesto, este libro es un tesoro. No os lo dejo, porque está subrayado. El amarillo es mi color. En los minimárgenes de esta edición, algunas anotaciones. En resumen, lo pasamos bien. Al menos yo lo pasé muy bien. No recuerdo la cama.